Las normas sobre el subsidio de enfermedad suponen un riesgo excesivo para las pequeñas empresas y disuaden a muchas de contratar. El gobierno debería asumir una mayor parte del coste en las empresas más pequeñas.
Cuando un trabajador cae enfermo, el individuo es responsable de un día de baja por enfermedad. La empresa, por su parte, se hace cargo de hasta 14 días de baja por enfermedad. Es un sistema que funciona en la práctica para las grandes empresas, pero puede ser devastador para las pequeñas empresas que forman la columna vertebral de la economía sueca.
Para una pequeña empresa con dos, tres o cuatro empleados, una baja por enfermedad prolongada puede convertirse rápidamente en un duro golpe. El coste de la baja por enfermedad se combina con la pérdida de producción, el personal de sustitución y la administración. Una baja por enfermedad puede ser simplemente la diferencia entre beneficios y pérdidas o, en el peor de los casos, entre la supervivencia y el cierre.
Suecia necesita más pequeñas empresas que crezcan, no más normas que frenen la voluntad de contratar.
El actual sistema de baja por enfermedad está pensado para la realidad de las grandes empresas, donde los riesgos se reparten entre cientos de empleados. Pero para el pequeño empresario - el peluquero, el carpintero o el dueño de una cafetería - la baja por enfermedad impone una carga financiera irrazonable. Por ello, muchos son reacios a contratar, sobre todo a su primer empleado.
Esto es lamentable. Suecia necesita más pequeñas empresas que crezcan, no más normas que frenen la voluntad de contratar.
Ambition Sverige propone que las empresas con menos de cinco empleados sólo sean responsables de un día de subsidio de enfermedad, el mismo tiempo que el individuo. A partir de ese momento, el Estado debería hacerse cargo de la prestación por enfermedad.
Para las empresas en crecimiento, la responsabilidad puede aumentar gradualmente con el número de empleados. Se crea así un sistema justo y proporcionado, en el que los riesgos se distribuyen en función de la capacidad real de las empresas para asumirlos.
Seguridad y crecimiento pueden ir de la mano.
Nuestra reforma lo haría:
- Reducir los umbrales para que las pequeñas empresas se atrevan a contratar.
- Crear mayor seguridad tanto para los empresarios como para los trabajadores.
- Reforzar la competitividad sueca y contribuir a crear más puestos de trabajo en todo el país. Si Suecia se toma en serio la protección de las pequeñas empresas, la política debe demostrarlo también en la práctica. Hacer que las pequeñas empresas paguen la misma indemnización por enfermedad que las grandes empresas no es justo ni sostenible.
Es hora de cambiar. Un sistema moderno de retribución por enfermedad debe fomentar la ambición, no penalizarla.
Micael Hamberg y Bo Hansson, portavoces de Ambition Sverige
Anneli Kullberg, Miembro Ambition Sverige - Borås Sjuhärad