Svensk tjej med midsommarkrans på huvudet och blommor i handen

Defender la cultura sueca

- Restablecer una sociedad cohesionada.

Suecia en un vacío cultural

Durante varias décadas, Suecia se ha sumido en un vacío cultural en el que la identidad sueca se ha debilitado y, en muchos casos, se ha negado por completo. Lo que en apariencia se ha llamado multiculturalismo se ha utilizado en la práctica como herramienta política para socavar la cultura sueca. Esto no es el resultado de circunstancias desafortunadas, sino la consecuencia de un curso político deliberado y a largo plazo, implementado sin el apoyo del pueblo. La decisión política de transformar Suecia en una sociedad multicultural fue tomada en 1975 por el gobierno socialdemócrata dirigido por Olof Palme.

En lugar de alimentar y comunicar lo que nos une -lengua, normas, valores, tradiciones-, los gobernantes, tanto de derechas como de izquierdas, han desmantelado partes fundamentales de nuestra base social. La cultura sueca ha quedado reducida a algo superficial o incluso problemático, mientras que se ha permitido que culturas paralelas con fuertes elementos religiosos y patriarcales se fortalezcan en ausencia de la cultura sueca. El resultado es una Suecia en la que se ha roto la cohesión, en la que la gente vive al lado pero no junta, y en la que se están erosionando valores fundamentales como la igualdad, la libertad y la responsabilidad.

Sin una cultura de acogida fuerte, la sociedad se fragmenta

La cultura no es decoración: es la base de valores compartidos que crea confianza entre las personas, proporciona brújula moral y cohesión social. Sin una cultura de acogida clara, no se crea diversidad, sino fragmentación. Una sociedad sin cultura compartida se convierte en una sociedad sin responsabilidad compartida, en la que los distintos grupos establecen sus propias normas y leyes. Esto ha llevado a la aparición de sociedades paralelas en Suecia, donde la ley sueca y el ordenamiento jurídico ya no son evidentes. Donde los niños crecen sin conocer la lengua sueca, donde las mujeres viven bajo un fuerte control social y donde los líderes religiosos predican valores que entran en conflicto directo con el contrato social sueco.

Cuando el Estado ya no se atreve a defender su propia cultura, se crea un vacío que siempre llena otro, y eso es lo que ha ocurrido ahora en Suecia. Esto no es una expresión de apertura, sino de capitulación cultural. No es el resultado de las acciones de los inmigrantes, sino una responsabilidad que recae en los políticos que han optado activamente por no defender lo sueco. Quienes han desmantelado nuestra cultura y la han llamado tolerancia han traicionado de hecho tanto a la gente como al futuro. Suecia ha perdido así su claro papel de país de acogida y en la práctica ha abierto la puerta a una forma de colonización ideológica, en la que sistemas de normas extranjeros se imponen a expensas de los nuestros.

Libertad de expresión y medios de comunicación independientes

La libertad de prensa y la libertad de expresión son expresiones culturales históricamente fuertes en Suecia y deben ser garantizadas y protegidas de restricciones. Estas libertades son derechos humanos.
La libertad de expresión es la base de una sociedad que funciona. Junto con la Ley de Libertad de Prensa, la Ley de Libertad de Expresión es uno de los dos estatutos de los medios de comunicación en Suecia.

Sin libre acceso a la información no hay libre pensamiento, y sin libre pensamiento no hay democracia. La libertad de información es un requisito previo para la independencia de los medios de comunicación.

Ambition Sverige promueve la libertad de prensa y de expresión, así como el periodismo libre, que actúa como puente entre culturas dentro y fuera de Suecia para crear entendimiento y unión.

Ambition Sverige trabajará para:

  1. Recuperar el papel de Suecia como país de acogida fuerte, con una cultura clara, segura y vibrante que impregne a toda la sociedad.
  2. Restaurar y salvaguardar la cultura sueca en las escuelas, las instituciones públicas, el sistema judicial y el espacio público.
  3. Reconocer el papel de la cultura en la integración y la cohesión, donde los nuevos ciudadanos se benefician no sólo del bienestar, sino también de los valores que construyen la sociedad.
  4. Fomento de las tradiciones, la lengua, la historia y los valores comunitarios suecos mediante iniciativas estatales y municipales.
  5. Poner fin al apoyo público a actividades y escuelas contrarias a los valores suecos, incluida la enseñanza segregada por sexos y contraria a los valores.
  6. Reasignar recursos a actividades que refuercen la identidad sueca, la integración y la cohesión social, especialmente entre los jóvenes y los recién llegados.
  7. Restablecer un contrato social claro, donde los derechos estén equilibrados con las obligaciones y donde el respeto de la ley y las normas suecas sea un requisito previo.
  8. Reforzar el lugar de la cultura en la construcción de la sociedad para hacer posible una verdadera diversidad, basada en el respeto y la responsabilidad compartida, no en la división y la complacencia.

Ayuda a salvar Suecia

Participe en el Ambition Sverige, un movimiento popular por la soberanía sueca.

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